¡Malas notas!, haz balance y toma medidas

Lo que toca en estas fechas, además de comer y beber mucho más de lo normal, es hacer balance del año y buenas intenciones para el próximo.

Mi experiencia profesional me dice que éste primer trimestre es un momento de mucha más importancia de la que parece a simple vista, y sin embargo no siempre se tiene en cuenta.

malasnotas
Las "Malas Notas" dan información de la situación.

A lo largo del mes de diciembre y en particular a partir de las notas del primer trimestre,  hablo siempre con mis alumnos de los talleres de coaching y también con sus padres. Mi intención es analizar el primer trimestre y hacer balance.

El primer trimestre es básicamente un trimestre de “tanteo”, ayuda a los estudiantes a “medir” su esfuerzo, y a los padres a “tomar el pulso” de cómo han empezado las cosas.

En él se conoce a los profesores, su modo de evaluar y cómo han de enfocar los estudios según la materia y los deseos y exigencias del profesor.

Según cómo se haya hecho ésta valoración, dependerá el resultado de la primera evaluación.

La pena es que para muchos alumnos éste primer trimestre no tiene demasiada trascendencia, es más bien un “aterrizaje”, a veces forzado…, pero piensan que aún queda mucho año y que lo importante se juega al final.

No es cierto, lo importante es todo el conjunto.

La primera evaluación debe ser cuidadosamente analizada pues si hay que hacer cambios en la forma de estudiar, en el esfuerzo u horas de dedicación, en la forma de hacer los exámenes…y hay que recuperar alguna asignatura, es un buen momento para tomar medidas pues aún hay margen, pero se deben cambiar cosas, y no dejarlo para el final.

Por todo esto, en mi primera entrevista con padres y alumnos de los talleres, trato de obtener información de cómo valoran unos y otros la evolución de las cosas referidas a los estudios, de cómo han sido los resultados y de qué se está haciendo y se va a hacer para ajustar la estrategia.

La opinión más generalizada de los padres cuyos hijos acuden a los talleres coaching, es que sus hijos están más motivados para trabajar, estudian más y hay un cambio de actitud.

Siempre les digo que hay que ser realistas y que esto, por sí solo, no basta, pues aún no saben exactamente cómo deben hacer cambios decisivos en su forma de trabajar para que se produzcan cambios reales.

Es verdad que la mayoría han conseguido mejores resultados de los que venían obteniendo, pero han de saber aún con exactitud cómo hacer las cosas, ya que en gran medida siguen dando “pasos cortos”, sin ser muy efectivos en los exámenes, o van realizando cambios solo en las asignaturas que menos les desagradan.

La primera evaluación, como decía, es muy importante porque sirva para valorar el resultado general del esfuerzo de estos meses y también, para ver donde se han cometido errores. Pero se ha de seguir trabajando cada día mejorando técnicas y estrategias de estudio; habilidades, emociones…todo lo relacionado con tener éxito en los estudios.

El papel de los padres es muy importante ya que somos los que debemos estar informados de qué está pasando y los que debemos ayudar a establecer el hábito de estudio, a mejorar el tiempo de trabajo en casa, a eliminar posibles distractores, como consolas, teléfonos, etc. durante el tiempo de trabajo en casa, etc.

Hace poco me reuní con unos padres muy disgustados por los resultados de su hijo. Él hijo quería hacer cambios, pero tenía al alcance de sus manos todo tipo de mecanismos interesantísimos (Tablet, móvil, play…), además, pasaba la tarde solo, y con un control muy ligero sobre su trabajo en las tareas de clase.

Conclusión, las ganas de estudiar se quedaban siempre para mañana, porque hoy tenía la tarde ocupada con pasear al perro, acudir a sus actividades extraescolares y jugar a la Play, etc.

Tal como podéis imaginar, el resultado ha sido muy malo.

Los padres no tenemos la obligación de estudiar con nuestros hijos, ni hacer las tareas con ellos, pues es cosa de ellos precisamente, su responsabilidad. Sería parecido a llevarnos al trabajo a nuestros hijos, ¿algo raro verdad?.

Pero los padres si tenemos la obligación de vigilar cómo van las cosas de nuestros hijos. Igual que vigilamos si toca alguna vacuna, si se les ha infectado una herida, o si tienen un abrigo para el invierno…tenemos la obligación de comprobar cómo van las cosas, y a ser posible, antes de que lleguen las notas.

Haz balance de lo bueno y lo malo.
Haz balance de lo bueno y lo malo.

La primera evaluación, nuevamente, aporta información de aquellas cosas que no hemos visto antes, por muchas razones…a veces porque no hemos mirado, pero la mayoría de veces porque “confiamos” en que las cosas van “bien”, como nos dicen.

Es bueno estar informados y hay varias maneras para ello. Una de las posibilidades es hablar con sus profesores. Esta situación común entre alumnos de primaria, se deja de lado en muchas ocasiones con los de secundaria, y tienen tanta necesidad de nosotros los padres, como los pequeños, o quizá en algunos momentos, más.

También hay que revisar la agenda, para estar al corriente de sus exámenes, trabajos, notas que a veces escriben los profesores, etc.

Hacer balance, es apreciar lo bueno y detectar lo malo. Luego, poner medidas.

A veces se deben tomar medidas extremas, como entrar en contacto con algún compañero para obtener algo de información. Entendamos bien ésta medida, no se trata de poner a nadie en un compromiso, ni de tildar a otros de “chivatos”, o de ir sonsacando cosas violando la intimidad de nuestros hijos sonsacando con malas artes teléfonos de contacto, etc.

Más bien se trata de tener contactos interesantes, pues a veces por casualidad conocemos a un compañero o compañera de clase, o a sus padres por ejemplo, y se puede tener una conversación oportuna, o estar atentos a los comentarios en los que pueda estar involucrado nuestro hijo o hija.

En definitiva, se trata de estar presente en sus vidas, sin acosos, pero sin quitar el ojo de encima para evitar que se relajen más de la cuenta.

También es conveniente estar al corriente de con quienes salen, pues su entorno va a influir en alguna medida.

Para algunos alumnos, el entorno es decisivo y siguen con la dinámica que marca el grupo, por eso conviene que su grupo esté enfocado al éxito y al trabajo en el estudio. Otros quizá menos influenciables, pueden que no lo acusen tanto, pero es evidente que si se rodean de personas trabajadoras, van a procurar integrarse dentro de ese grupo como uno más.

Espero haber transmitido la idea que me ha traído hasta éste post: el balance es importante, y éste es un buen momento para ello.

Pregúntate a la vista de los resultados, qué quieres que mejore en el rendimiento de tus hijos y cómo vas a hacerlo, qué cambios crees que son necesarios hacer, y luego ponlo en práctica, contando con ellos y vigilando la evolución del plan.

Solo me queda desearos un buen comienzo para 2017, de nuevos enfoques y grandes deseos.

Desde que comencé esta aventura bloguera tuve presente una cosa por encima de las demás, hablar desde la experiencia propia o ajena. Y en la medida en que aportáis vuestras propias experiencias, estáis contribuyendo a hacer realidad mi propio sueño.

Por eso, quiero agradecer a todos los que leéis éste blog semana tras semana, y especialmente a lo que compartís vuestros puntos de vista y opiniones.

Si os ha gustado lo que habéis leído y creéis que os puede ser de utilidad, dejad vuestros comentarios y compartirlo con otros a los que les pueda ayudar.

Suscríbete al blog

Recibe cada semana nuevas entradas con trucos y consejos sobre cómo estudiar más en menos tiempo; cómo apoyar al estudiante y favorecer su autonomía; opiniones de expertos...y todo tipo de noticias sobre Otras Formas de Aprender

3 comentarios en “¡Malas notas!, haz balance y toma medidas

  1. Miguel

    Estoy de acuerdo contigo, hay que tener en cuenta que cada vez los elementos de distracción son muchos más y cada vez más individualistas, con lo cual, al no depender de terceras personas el control de lo que hacen o mejor de lo que "no hacen" tiene que ser más estricto. Este trimestre indica una trayectoria que aún es posible cambiar con lo que toda información sobre sus hábitos de estudio es fundamental.
    Te deséo que comiences el 2017 con mucha más fuerza y tan buenos consejos como los de este trimestre.

    Responder
  2. Pingback: Tres consejos para mejorar notas de tus hijos | MEJORA TU NIVEL

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *