Reflexiones de una Madre. ¿Qué le pasa al sistema educativo?

Hoy desperté pensativa, en realidad con un run run que  lleva mucho tiempo ahí y me preguntaba…¿qué está pasando con la educación?: alumnos pasotas y/o desmotivados; profesores indefensos, cansados, agobiados por el papeleo…; sensación de que la educación pública está agotándose a favor de una mejor opinión de la concertado o privada; padres y madres desorientados sin saber si falla el centro elegido, sus hij@/s, ellos mismos…todos…

Por otra parte, multitud de modificaciones legislativas tratando de “resolver” el problema, estudios de rendimiento, comparativas internacionales que no nos hacen quedar muy bien en la foto, “libros blancos de la enseñanza”…¿durmiendo en algún cajón?; y muchas opiniones de docentes, pedagogos, …profesionales de la educación y la enseñanza que dicen de mil maneras distintas que ha de cambiar el modo de plantear la transmisión de los conocimientos.

Nuestros alumnos son el futuro de nuestra sociedad.

Da la amarga sensación que estamos en un “dique seco”, carentes de ideas eficaces.

Hace unos poco días saltó a la palestra la carta de una profesora harta del sistema, ahí os dejo el enlace de la carta de una profesora de un IES con 19 años de experiencia que dice cosas muy interesantes desde la perspectiva de profesor.

Ésta profesora habla de las dificultades para desempeñar su trabajo, respecto a los alumnos desmotivados, a los padres proteccionistas, las críticas que reciben los profesionales, la burocracia, las legislaciones cambiantes…

Daré mi opinión como madre y también, como la que realiza un trabajo de coach, en el que -"pretendo ser un motor social de cambio, una fuerza generatriz, pues así me considero"- (usando las palabras de la autora de la carta Eva María Romero Valderas).

Ella dice estar -"Harta del proteccionismo de los padres, que quieren que sus hijos aprueben sin esfuerzo y sin sufrir, sin traumas…De la falta de valoración del esfuerzo que sí hacemos nosotros".

Y yo creo que tiene razón.

En realidad vivimos en la sociedad de la inmediatez y de la evitación del dolor y el sufrimiento, de tal manera que tomamos pastillas para resolver rápidamente todo cuando nos duele o nos enferma; vemos películas en las que todo sucede en secuencias de minutos y luego nos preguntamos porque no nos suceden a nosotros con un chascar de dedos, y para no traumatizarnos, solemos mirar hacía otro lado ante imágenes perturbadoras.

Lo que es aún más cierto es que todo esto es el producto de nuestra sociedad, no sucede solo con nuestros hijos estudiantes, ocurre en toda la sociedad en general.

Aún dando esto por bueno, no puede considerarse una excusa para justificar la “infantilización” de la sociedad, por lo que me atrevo a decir que quizá no sea el “sistema educativo” lo que haya que reformular, sino más bien, revisar la propia “educación” que no es lo mismo.

Es un buen comienzo que todos, no solo los padres de alumnos, empecemos a darnos cuentas de que las cosas no se consiguen a la voz de “ya”, ni sin ningún esfuerzo.

Pero no haríamos demasiada justicia a esos alumnos que si se esfuerzan de verdad, porque también los hay. Como también hay profesores que parecen no hablar con los demás, a juzgar por la carga de trabajo para casa de los chicos. Un día hablaremos sobre "las tareas", baste solo decir que el sistema parece adolecer de criterios de coordinación sobre qué se les piden a los alumnos, a veces muy poco, otras en exceso,...

Tienen mejores notas, mejores actitudes y mejor pronóstico para su futuro los alumnos que no dan cualquier cosa por buena, dedican tiempo al entendimiento y la interiorización, que se orientan a saber, comprender, aprender y explicar correctamente y que no aceptan un suspenso, un trabajo sin hacer, incompleto o chapucero...¿quién y cómo se transmiten estos conocimientos, herramientas y actitudes?.

Orientarles en este sentido debería ser el propósito de los padres desde nuestras propias casas, pero también el del sistema educativo, y en esto pocos esfuerzos se hacen, o al menos no son ni mucho menos una prioridad.

También es cierto que en ocasiones los padres somos proteccionistas, como indica la profesora en su carta. Son muchos los chicos que van al colegio y/o instituto sabiendo que son impunes a lo que hagan allí ya que sus padres están por detrás protegiéndoles.

Es cierto que se ha perdido el respeto por la profesión, y esto hay que arreglarlo empezando por los hogares.

Y también comparto la opinión de la profesora en lo poco valorado que está el trabajo del profesor, pues muchos creen que es un “chollo” por el horario, las vacaciones,…Creo que quién lo dice demuestra un total desconocimiento de la profesión, que lleva implícitas muchísimas horas de dedicación fuera de la jornada lectiva, y una montaña de papeles y burocracia que hay que completar para cualquier mínima cosa a realizar.

Por el contrario, he de decir también muy a mi pesar, que en ésta profesión (como en todas), hay buenos y malos profesionales, con la diferencia respecto a otras de que los profesores tienen el inmenso poder y privilegio diría yo, de trata con las mentes y la sensibilidad de nuestros chicos y chicas en desarrollo, y si lo hacen mal, puede ser fatal.

El profesor bueno es una bendición y el malo, la perdición. Puede ser muy nocivo para los alumnos y en estos casos doy gracias a dios de que no sean totalmente impunes, pues los profesores no son ajenos a la mala praxis.

Y, ¿quién tiene capacidad de expulsar de la profesión a esos nefastos profesionales, quién hace algo en el claustro de profesores cuando se hace evidente…, quién le pone el cascabel al gato?. En demasiadas ocasiones, nadie.

No quiero justificar la actuación de los padres que protegen a sus hijos “a toda costa”, pues no tiene justificación, pero seguramente ese proteccionismo también existe por parte de algunos profesores respecto a otros.

Los mecanismo de regulación de la profesión debería haber sido un objetivo a ordenar en éste sistema, pues tanto daño hace un padre proteccionista, como un profesor protegiendo a otro.

Por otra parte, cada día se alzan más voces que hablan de la necesidad de cambiar lo que se enseña, ¿se ha agotado el sistema?, ¿se está cuestionando qué ha de darse, cuántas horas a la semana, …?, ¿Por qué?.

Bueno, cree que el cambio de normativa, de contenidos, de horas lectivas…está en relación con las calificaciones generales que obtenemos en los foros internacionales, sobre el rendimiento y los conocimientos de nuestros alumnos.

Pero difiero, debería tenerse más en cuenta cómo transmitir habilidades y herramientas que les preparen para el futuro que les espera: competitivo, exigente, rápido,…donde tendrán que poner a prueba la astucia, la inferencia, la lógica, la constancia, la resistencia, etc.

Los centros educativos debería ser lugares de “entrenamiento”

intelectual y de habilidades personales en el que vencer la apatía, desarrollar deseos por alcanzar metas, vencer obstáculos, aprender a hablar, pensar, evaluar, compartir, negociar, organizar… y donde se valoren todo tipo de inteligencias, más allá de las que hoy se toman en cuenta: la lógico-matemática y la lingüística, sin tener prácticamente presencia lo que D. Goleman llamaría Inteligencia Emocional, o H. Gardner llama Inteligencia Intra e Interpersonal, entre otras como la naturalista, corporal…etc.

Como madre quisiera que el sistema educativo diera respuesta a:

1.    Que sepan qué quieren enseñar a la luz del futuro que les espera, y que empiecen a plantearse las materias mirando al horizonte, no dejemos que la miopía afecte más al sistema educativo, bastante miope es ya.

A la postre, el resultado es el futuro de ésta sociedad.

Establezcamos qué consideramos cultura general y qué estudios especializados, y tomemos más en consideración qué es necesario para “construir personas” socialmente capaces para los nuevos tiempos y los nuevos retos, y hagamos todo lo posible para que se conviertan en eso.

2.    Autocrítica, por parte de todos. Desde los que hacen los planes de estudios, pasando por todo docente, y por supuesto, los padres. Pongamos a todo cordura y equilibrio. Principios claros, menos leyes y más ideas con mejores criterios.

Quiero terminar estas líneas agradeciendo infinitamente a los buenos profesores y maestros el inmenso trabajo que realizan dentro de sus escasos márgenes de maniobra. Sois grandes pilares de la sociedad.

8 comentarios en “Reflexiones de una Madre. ¿Qué le pasa al sistema educativo?

  1. Miguel

    ¡Ole!, no hay mucho más que decir, gracias de nuevo, la reflexión es lo suficientemente ajustada que, repito, no hay mucho más que decir, bueno si... como funcionario que soy no puedo estar más de acuerdo en que los sistemas de vigilancia y control del la profesión no funcionan, ni se sanciona al mál profesional ni se estimula al buen profesional, gracias Elena.

    Responder
    1. Elena Corbella Sombría

      ¡Me alegra que un funcionario comparta esta opinión!, es muy de agradecer que lo digas pues hace justicia a una parte importante de funcionarios que tampoco están muy contentos con la situación por la cual unos pocos malos trabajadores, afean a todos esos que hacen un buen trabajo, con compromiso y buen hacer. De manera que estas líneas pueden hacerse extensibles también para todos aquellos buenos profesionales que tiene sobre si la lacra que otros echan sobre ellos.

      Responder
  2. Elisa

    Palabra por palabra coincido contigo Elena, en más de una ocasión me he sentido impotente y maniatada ante ciertas situaciones como maestra. Adoro y respeto esta profesión y no me gusta que nadie nos quite el orgullo y la ilusión. Pocas profesiones pueden enardecer esos sentimientos. Muchas gracias por tus palabras

    Responder
    1. Elena Corbella Sombría

      Gracias a ti Elisa, ¡de verdad!, por llevar en el corazón tu profesión, con eso haces magia con tus alumnos. Ojalá encontremos entre todos el modo de transmitir lo que deseamos, expresar lo que sintamos, y cumplir con honestidad cada cual el papel que nos corresponde.

      Responder
  3. Maite

    A mi también me asalta la duda de quién tendrá la culpa para que esto no funcione bien y me pregunto ; ¿ no sería bueno que ya que cambian tanto las leyes de educación, tuvieran más en cuenta la opinión de los expertos como profesores , psicólogos , etc ..??
    Es una lástima que dejen más huella los malos profes que los buenos , menos mal que son los menos. En conclusión, como dice Elena sin descanso, esfuerzo ...esfuerzo y esfuerzo el 90% desde casa . Gracias Elena.

    Responder
    1. Elena Corbella Sombría

      No sé muy bien en que opiniones se basarán para cambiar las leyes, sospecho que se centran más en cómo obtener buenos resultados medibles y comparables con otros países que en las circunstancias de nuestros estudiantes, nuestro sistema tal como está montado, nuestros recursos, las diversas capacidades...
      Se da la paradoja, por ejemplo, de "comprimir" los temarios con más y más materia en la errónea idea de que con ello los chavales sabrán más, sin reparar en que aumentar el volumen del conocimiento no tiene mucho que ver con saber más, o tener mejor capacidad para analizar o deducir...máxime cuando hoy por hoy el conocimiento se encuentra al alcance de cualquiera en cualquier momento, y sin embargo, ¿qué asignatura les enseña a discriminar toda esa cantidad de conocimientos, a relacionar cosas, a sintetizar, a deducir....?.

      Responder
  4. juan

    Yo personalmente creo que los padres estamos cansados de tantos cambios politicos que afectan a los estudios muy directamente...y todo los cambios estructurales que eso conlleva..hacen que el sistema de modifique.
    Lose..lomce...lompe....yo que se cuantas siglas y nombres a leyes que no cumplen su cometido. Y si lo hacen lo hacen mal.
    Ya tengo una edad como para poder opinar al respecto...antes habia EGB, BUP, COU y todo funcionaba...te asesoraban en tu futura formacion..te iban formando en el colegio y preparandote para ese futuro que tenias delante de ti.
    Porque ahora las cosas no funcionan como antes?
    Habia mas disciplina?Mas edcucacion en casa? Mas respeto por todo?
    El kit es que antes habia valores eticos , familiares y respeto.
    Hoy en dia eso no lo encuentras en la mayoria de las familias..muchas desestructuradas..carentes de formacion muchas otras....
    Se deberia de hacer un reset? SI..pero como? Ya hay un germen en la Sociedad entegrado que va a ser complicado..La unica solucion la pueden aportar laa proximas generaciones....Hemos tenido algunas generaciones perdidas en todos los sentidos..y eso es lo que hace que se este lastrando la educacion..Chavales en la calle hasta medianoche..sin control sobre sus estudios.para ellos la unica escuela es la calle y sus amigo/as..Y sus familias mirando hacia otro lado sin querer saber nada..escurriendo el bulto y dandole a los colegios e institutos toda su responsabilidad para educarlos...Grave error..quiza lo que ellos ya sufrieron en su propia educacion..
    Mis mayores respetos y admiracion a los buenos profesores.

    Responder
    1. Elena Corbella Sombría

      Has dicho algo que me interesa ...-"familias...escurriendo el bulto...". Si los padres, de un modo u otro no afrontamos los problemas que van surgiendo en torno a la educación de nuestros hijos y nos dejamos llevar por la corriente, luego no deberíamos sorprendernos por los resultados ya que serán fruto de la casualidad. Gracias por tu opinión

      Responder

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *